Apple clasifica sus dispositivos antiguos en dos categorías: vintage y obsoletos. Los productos se consideran vintage cuando su última venta fue entre cinco y siete años atrás. En ese caso, las Apple Store y los proveedores de servicio autorizados pueden ofrecer reparaciones durante un tiempo de hasta dos años, siempre que haya repuestos disponibles. Por otro lado, un dispositivo se considera obsoleto (o descontinuado) si Apple dejó de producirlo y venderlo desde hace más de siete años. En ese caso, ya no recibe soporte, salvo la posible sustitución de baterías de MacBook hasta diez años después de la última venta.







