lunes, 26 de octubre de 2026

¿UN REPETIDOR REDUCE LA VELOCIDAD DEL Wi-Fi?

Este es otro de los mitos más extendidos. Un repetidor Wi-Fi per­mite extender la cobertura inalámbrica sin afectar al rendimiento, siempre que se elija un modelo moderno de varias bandas y se utili­ce correctamente. El error más habitual es colocarlo demasiado le­jos del router, donde la señal ya llega muy débil: si recibe una cone­xión pobre, solo podrá retransmitir una conexión pobre. Lo ideal es situarlo en un punto intermedio donde la señal siga siendo buena. En viviendas grandes o pequeñas oficinas con varias zonas de co­bertura, una red Mesh puede ser una alternativa más adecuada. En este tipo de configuración, varios puntos de acceso trabajan con­juntamente para poder ofrecer una cobertura más uniforme. Ade­más, cada dispositivo se conectará automáticamente al punto de acceso que le ofrezca mejores condiciones en cada momento. 
 

¿UN ROUTER BASICO ES SUFICIENTE PARA CUALQUIER HOGAR U OFICINA?

Para un inmueble pequeño con pocos dispositivos y un uso re­ducido de Internet, un router básico, como el que instalan los proveedores de Internet, puede bastar. El problema aparece cuando aumenta la superficie, el número de dispositivos o los datos que circulan por la red de forma simultánea y constante. Por ejemplo, una familia suele tener conectados a la vez varios móviles, ordenadores, televisores, consolas y cámaras; mientras que en una oficina se suman videollamadas, servicios en la nube y transferencias de archivos que consumen muchos recursos de red. En esos casos concretos conviene comprobar, además de la velocidad, la capacidad del router para gestionar muchos dis­positivos a la vez, su compatibilidad con Wi-Fi 6 o Wi-Fi 7, si per­mite crear una red Mesh y qué opciones de seguridad y actuali­zación ofrece para mantener la red siempre protegida. 
 

¿Es MEJOR LA BANDA DE 5 GHZ QUE LA DE 2,4 GHZ?

La banda de 5 GHz ofrece mayores velocidades y una menor satu­ración, por lo que es ideal para dispositivos que mueven muchos da­tos, como ordenadores, televisores o consolas. Lo malo es que atra­viesa peor las paredes y otros obstáculos. Por su parte, la banda de 2,4 GHz tiene mayor alcance y funciona mejor cuando hay distancia entre el router y el dispositivo, aunque está más expuesta a las inter­ferencias con otras redes y dispositivos. En cuanto a la banda de 6 GHz, que está disponible con Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7, hay que desta­car que se halla menos saturada, pero tiene un menor alcance. Un router moderno puede utilizar todas las bandas a la vez y, gracias a tecnologías como el 'band steering', puede asignar automática­mente cada dispositivo a la frecuencia inalámbrica más adecuada. 
 

SI INTERNET VA LENTO, ¿HAY QUE CONTRATAR MAS VELOCIDAD?

Este es, probablemente, uno de los mitos que más dinero nos puede llegar a costar. Cuando la conexión va lenta, aumentar la velocidad contratada no siempre soluciona el problema ni mejo­ra realmente la experiencia de navegación. El rendimiento de la señal que llega al hogar o a la oficina puede verse limitado por el router, la señal Wi-Fi, la distancia, las paredes, las interferencias y las capacidades del dispositivo que se conecta a la red. Una forma de averiguar dónde está el problema es realizar una prueba de velocidad con un ordenador conectado al router me­diante un cable Ethernet y comparar después el resultado con otra prueba realizada por Wi-Fi. Si la conexión por cable funcio­na mucho mejor que la inalámbrica, el problema es la red Wi-Fi. 
 

Almacenar la electricidad en arena

En Finlandia, la arena podría ayudar a almacenar la electricidad procedente del viento y el sol. La empresa Polar Night Energy ha desarrollado una batería térmica que guarda la energía sobrante en forma de calor, en lugar de utilizar baterías convencionales. Para ello, calienta arena a altas temperaturas y aprovecha después esa energía. La primera instalación comercial se encuentra en Kankaanpaa, Finlandia. Contiene unas 100 t (toneladas) de arena y ya contribuye a abastecer la red local de calefacción urbana, que suministra calor a viviendas y edificios públicos. Según sus desarrolladores, las instalaciones de mayor tamaño podrían alcanzar un rendimiento de hasta el 90º/o. La tecnología pretende facilitar el aprovechamiento de las energías renovables mediante un material económico y que está disponible en casi cualquier lugar.